Instalar autoconsumo fotovoltaico en Galicia es una inversión cada vez más inteligente. A pesar del mito del clima lluvioso, la comunidad autónoma cuenta con horas de sol más que suficientes para amortizar una instalación en pocos años, especialmente si aprovechas los incentivos vigentes gestionados por la Xunta de Galicia y el Inega (Instituto Enerxético de Galicia).
1. Ayudas directas del INEGA
El Instituto Enerxético de Galicia convoca periódicamente ayudas directas dirigidas a viviendas particulares. Estas subvenciones suelen cubrir un porcentaje del coste total de los paneles solares y los sistemas de almacenamiento (baterías), con límites máximos por instalación que facilitan enormemente el acceso al autoconsumo residencial.
2. Bonificaciones del IBI en municipios gallegos
Grandes concellos como Vigo, A Coruña, Ourense, Santiago o Ferrol aplican deducciones fiscales muy potentes para quienes apuesten por las energías renovables:
- Bonificación del IBI: Descuentos de hasta el 50% en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles durante un periodo de 3 a 5 años dependiendo del ayuntamiento.
- Licencia de obras (ICIO): Reducciones drásticas de hasta el 95% en las tasas municipales para la instalación de los módulos fotovoltaicos.
3. Deducciones autonómicas en el IRPF
Galicia cuenta con tramos autonómicos específicos que premian la inversión en energías limpias. Puedes deducirte una parte del coste de las obras destinadas a la instalación de sistemas de climatización o energía eléctrica renovable en tu vivienda habitual, siempre y cuando se justifique la mejora en la certificación energética del hogar.