Aunque la mayoría de las instalaciones fotovoltaicas en España se realizan en chalets o viviendas unifamiliares, el autoconsumo colectivo permite que los vecinos de un bloque de pisos también puedan beneficiarse de la energía solar y reducir drásticamente su factura comunitaria e individual.
¿Qué dice la ley en España sobre las placas en comunidades?
Gracias a la Ley de Propiedad Horizontal, ya no es necesario que el 100% de los vecinos esté de acuerdo para realizar la instalación. Los requisitos de votación varían según el uso que se le vaya a dar a la energía:
- Para el gasto común del edificio (ascensor, luces, portal): Solo se requiere el voto favorable de la mayoría simple de los propietarios que representen la mayoría de las cuotas de participación.
- Para el consumo individual de cada piso: Se necesita el voto favorable de un tercio (1/3) de los integrantes de la comunidad. Los vecinos que voten en contra no tendrán que pagar nada, pero tampoco podrán beneficiarse de la electricidad generada.
¿Cómo se reparte la energía generada?
La distribución de la electricidad entre los vecinos se realiza a través de unos coeficientes de reparto preestablecidos (llamados coeficientes Alfa). Lo más habitual es repartir la energía de forma proporcional a la cuota de participación de cada vivienda en la comunidad o según la inversión económica que haya aportado cada vecino interesado.
Ventajas del autoconsumo colectivo
- Menor inversión inicial: Al compartir los gastos de los soportes, el inversor principal y la mano de obra entre varios propietarios, el coste por vecino es mucho más bajo que en una casa unifamiliar.
- Optimización del espacio: Se aprovecha el tejado comunitario del edificio, que suele ser una superficie grande y desaprovechada, para generar un ahorro colectivo masivo.